domingo, 12 de febrero de 2012
Salvación.
jueves, 26 de enero de 2012
Crónica de una muerte anunciada
Entre nubarrones mi rayito de luz reside en aquellas personas que estan a mi lado incodicionalmente. Entre ellas cuento con familia, vecinos, amigos, personal hospitalario, enfermos y familiares del propio hospital, y por supuesto mi chico. Sinceramente sin esas personas esto se haría bastante más cuesta arriba, porque esto de ser "la fuerte", "la hija fría", es un papel que no puedo mantener las 24h del día y necesito dejar de fingir de vez en cuando.
He de decir que de la situación hay muchas cosas buenas que sacar, entre ellas lo asombroso de la caridad del ser humano en momentos así. Mis amigos me vuelven a demostrar que estan ahí, y sinceramente el día que me reuní con todos ellos, casi me dan ganas de llorar de la emoción, pero como bien he aprendido, me contuve. ¿Y qué decir de mi niño? Me quedo sin palabras, y realmente me doy cuenta (aun más de lo que ya sabía) de la falta que me hace, simplemente para tener ganas de vivir. Esto nos ha unido realmente muchísimo... y realmente me veo con él y nadie más un día en un futuro quizás no tan lejano en una casita, juntos los dos, para el resto de nuestras vidas.
Y mientras yo fantaseo con un feliz futuro, mi mente me vuelve a conducir al presente, que se encuentra justo en la habitación de al lado... En esos ronquidos que me han acompañado toda mi vida, y que pronto no volveré a escuchar más. En ese corazón que late luchando por una vida que agoniza sus últimos días. En esos parpados cerrados, que esconden unos ojos que comienzan a acusar el cansancio de una lucha recien comenzada. Y en cambio yo sigo aquí, convencida de que aunque el final sea inminente, aun quedará mañana, aun podre repetirle que le quiero, aun podré acariciarle su redonda cabeza, aun podré gastarle bromas, aun podré seguir haciendo cosas por él, por mi padre.
Papá no temas, yo sigo aquí. Papá aguanta un día más. Papá no dejes de aconsejarme. Papá, aún necesito un padre... Aún te necesito a ti.
Baba, te quiero.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Por encima de todas las cosas
viernes, 21 de octubre de 2011
Ella
Y aun recuerdo aquel día que cambió mi vida, el día que todo empezó a ir bien, el día que empecé a sonreir después de muchos años de angustia y mucha soledad. Han pasado ya muchos años desde aquella vez que me senté contigo en cultura clásica, y durante estos años han ocurrido muchas cosas, te he tenido cariño, te he adorado, te he querido, he llorado de alegría gracias a ti, y también llorado de pena por ti. Pero sólo puedo hacer una cosa, y es darte las gracias, porque sin ti nada habria sido, ni es, ni será tal como lo esta siendo hoy.
Hace un tiempo que a penas quedamos, que nuestras vidas son locuras, que no pasamos tantas horas diarias al telefono, ni al messenger. Hace mucho tiempo que no te veo cada día, y mucho tiempo desde que cada día de clase era una ilusión para mi porque te iba a ver, e iba a estar junto a la niña de mis ojos. Y sin embargo, te siento, te quiero, y sigo sin poder vivir sin ti. Eres todo para mi, el mejor ejemplo que me han dado de lo que es saber perdonar después de cometer errores, el mejor ejemplo como amiga y compañera, el mejor ejemplo de responsabilidad... y sobretodo un ejemplo como persona, como hermana (espero q la susodicha lo sepa valorar).
Poco puedo decirte que no te haya dicho ya, y de poco servirá puesto que tú te mereces mucho más.
Gracias Sonia Guillén Pingarrón. Gracias por quererme como me has querido, y como me quieres. Gracias por estar ahí en todos los momentos importantes. Gracias por todo, por todo el cariño, todo el amor, toda la amistad, toda la comprensión, toda la paciencia, y toda la protección que me has brindado.
Nunca olvides que fuiste, eres y serás siempre mi manita, de las mejores cosas que me han pasado en la vida, TU eres, y serás de las primeras mejores.
Espero que te guste este pequeño detalle, porque creo que se me ha metido algo en el ojo y estoy echando alguna lagrimilla... :P
De todo corazón, FELIZ CUMPLEAÑOS MANITA.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
cosquillitas en la piel
Adoro nuestros ratos felices, las tardes paseando por las calles de madrid, las noches en vela que pasamos en la intimidad de nuestros besos, el modo en que a veces me riñes, y la forma en la que me abrazas para acurrucarme junto a ti. Definitivamente te adoro a ti, y Dios me perdone por ello. Estoy cayendo en las trampas de las redes que teje el amor. Perdiendome en la locura de nuestra pasión. Déjandome llevar por la corriente que emana de tu voz. Ya no se vivir si no es por ti. Y me voy olvidando de mi misma poco a poco, para encontrarme en ti una vez más. Deseo embotellar en frascos cada momento a tu lado, para poder abrilos y vivirlos de nuevo en la soledad de mi habitación, o cuando estoy de viaje, porque sí, te he salido un poquitín viajera... Y he de contarte un secreto. Antes lo que más amaba de la vida era viajar y conocer el mundo, ahora lo que más amo eres tú, y mi deseo es llevarte alli dónde ya estuve, y llegar a donde nunca soñé ir, contigo de mi mano.
Díme, de dónde sale ese brillo en tus ojos. Díme porqué no me canso jamás de besarte esos labios tuyos tan rojos. Díme qué has hecho de mi. Díme de dónde salen esas mariposas que recorren mi ser... dimelo!
Pero sobretodo, prométeme que seguiras haciendome cosquillitas en la piel.
