sábado, 17 de octubre de 2009

Más reflexiones...

No me gusta despertarme por las mañanas, no me gusta no poder dormir por las noches, no me gusta no tener mas pelis que ver descargadas, ni que no me entusiasmen nuevas canciones. No me gusta la sensación de acostarme y pensar ¿Qué me espera mañana? y que mi respuesta sea... "nada". No me gusta esperar, y que resulte que en realidad no espero nada... No sé porqué siento que mi vida es un sin sentido, no sé porque me siento tan perdida tan sólo por el hecho de la ausencia de alguien, sentir que el vacío me va consumiendo poco a poco por dentro... es insoportable no sentir alivio tras despertar de una pesadilla porque me de la sensación de que me he despertado para entrar en otra peor... Me siento ridícula porque en realidad mi vida esta BIEN, de hecho mejor de lo que podía estar antes porque tengo a mi lado a personas que la enriquecen muchísimo, porque me siento más mayor, más responsable, más madura, más segura de mi misma, y sin embargo esta ausencia que ni siquiera es ausencia esta apagando la luz de mi mundo interior, tan sólo porque ya no hay viernes ni sábados por la tarde, ya no hay ratos entre semana, ni llamadas de horas y horas... Sé que un día este dolor acabará pasando porque el tiempo consigue curar incluso las heridas mas dolorosas y profundas... Así pues clamo al tiempo para que vuele, que pase lo más rápido posible... Quiero nuevas ilusiones, quiero ganas de vivir, quiero risas que me salgan del alma, y quiero abrazos que me pongan los pelos de punta... Sé muy bien quienes me van a dar todo esto... Ya no importa el pasado, ni siquiera el futuro... tan sólo el presente. Soy una persona nueva que resurge de sus cenizas, soy alguien que con defectos y virtudes lo va a dar todo en cada acción que haga... Pienso llenar mi vida de intensidad, de amor, de alegría, de significación... Porque el sentido de mi vida ya no es "alguien", soy YO MISMA, porque en mi viven todos aquellos a los que amo, porque Dios dice que si no te amas a ti mismo primero ¿cómo vas a saber amar al prójimo?, porque a El también le amo, y no se merece este comportamiento estúpido, infantil, y egoísta... Mis "problemas" son ínfimos en comparación a los de otras personas... Algún día miraré atrás, y recordaré estos días... y me reiré de la estupidez de mis lágrimas... No todo en la vida es eterno, ni siquiera cuando creemos de todo corazón que lo será... Y por ello a partir de ahora cerraré con llave todos estos recuerdos, los guardaré con cariño, pero no dejaré que me afecten más... A partir de ahora tengo que conseguir que el hecho de amanecer un nuevo día sea motivo de alegría y no de tristeza y decepción...

lunes, 12 de octubre de 2009

Reflexiones

Millones de personas en el mundo y a veces tan solo necesitas a una... ¿ ridículo cierto? Pues más ridículo es cuando esa persona no está ahí para ti en los momentos en que necesitas su compañía, ya sea por un mal momento, o simplemente porque la extrañas... Amigo que lees esto, la vida juega malas pasadas a veces, y cuando somos jóvenes cualquier contratiempo, cualquier mal trago, ya sea grande o pequeño, nos hace creer que es el fin del mundo, pero NO, el mundo no acaba tras una persona, ni tras una decepción... la vida sigue su curso, quieras o no, porque el mundo no va a dejar de girar sólo porque a ti te de la sensación de que no puedes continuar... Así que sigue mi consejo y haz caso al mundo ;) Continua, no sabes las vueltas que da la vida, y recuerda siempre que mientras tengas familia, amigos, etc... NO ESTAS SOLO, aunque te sientas así... Y quien sabe, puede que esa persona un día se de cuenta, y si de verdad te quiere dale tiempo, te lo acabará demostrando, mejor tarde que nunca ¿No?... Y si no es así, es que le has dado una importancia inmerecida, pero eso tiene arreglo, porque el tiempo se lo lleva todo, y entonces te darás cuenta de que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio ;P El caso es vivir tu vida al margen de los demás, da sin esperar recibir nada a cambio, se egoísta cuando sea necesario, y solidario cuando un amigo de verdad te necesite, perdona SIEMPRE, porque nunca sabes si un día te tendrán que perdonar a ti algo de igual importancia, y el rencor es un veneno que puede llegar a destruir vidas, nunca olvides los favores, son el mejor regalo, pero tampoco olvides las malas acciones, ya que los actos dicen mucho de las personas, y ya sabes que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y para finalizar, cuando estés triste, llora un par de veces, una en soledad para liberar esa pena, y otra en brazos de la persona que mejor te comprenda, para poder desahogarte, pero después, sonríe siempre, aun cuando no tengas ganas, llegará un momento en que tu sonrisa sea de verdad ;)

Lo que hace especial a la vida son esos pequeños momentos felices, esos pequeños detalles que solemos pasar por alto, y que sin embargo cuando no vuelven, nos damos cuenta de cuanto los necesitamos, y de su real importancia.

viernes, 6 de marzo de 2009

El sueño

No sé si me estas engañando

no sé si aun me quieres

o es verdad que ya me has olvidado

Me cuesta creer que todo haya cambiado

es más, me duele solo pensar

que todo ya haya acabado

Lo reconozco, fue corto,

lo sé, duró poco…

pero me cuesta olvidarlo.

Hoy tengo que hacer como si nada hubiera pasado,

Como si todo está superado,

Como si nunca te hubiera besado…

Es posible que así haya pasado

porque aun tengo la sensación

de que en efecto, solo lo he soñado..

¿Quieres que te cuente el sueño?

pues bien, enseguida te lo cuento,

pero recuerda que sólo lo he soñado!

Finales de Enero, a pesar del frío el cielo está despejado, una extraña sensación me inunda aquella mañana… No sé con quién me voy a encontrar, no se si será verdad que es así de peculiar… y tengo la sensación de que la situación poco cómoda va a resultar… a pesar de todo, el día pinta bien… ¡sí!, ¿porqué no? a disfrutar como aquellas horas hablando sin parar estando sentada en un sofá, después de todo es sólo un buen amigo más.

El momento llega, está de pie, impaciente, a pesar de que su postura era relajada, y de que reposaba sobre una columna, como sí no esperara nada, yo lo veía en su manera de mirar de un lado hacia otro en busca de algo… ¿Qué será?. De repente su mirada y la mía se cruzan, me pregunto ¿Qué pensará?, entonces le veo sonreír, casi reír, parecía feliz, para qué mentir… Torpemente me voy acercando, sin saber muy bien qué hacer ni qué decir, el da el último paso necesario, un beso en cada mejilla y sorprendentemente un abrazo, el supuestamente esperado, pero para mí no imaginado. Tras ello la misma conversación inicial de cada día, solo que esta vez, sin distancia y tecnología de por medio. Mientras hablamos me voy dando cuenta de que la situación es mejor de lo que esperaba, aunque él también algo diferente a lo que imaginaba, pero aún así… ¡era increíble! ¡Qué cómoda estaba!. El día fue pasando, y a medida que pasaba el tiempo más me daba cuenta de que no quería que acabara, tenía la extraña sensación de que estaba en el lugar correcto, con la persona correcta, y que esta elección no había sido un error, todo lo contrarío. Cada vez que teníamos que cruzar un semáforo, este se tornaba rojo antes de que nos diera tiempo a pasar… y siempre aprovechaba para acercarse a mí con cautela, y abrazarme fuertemente, para acabar con un beso en la frente. He de decir que me encantaba, para qué negarlo… Y así fueron pasando las horas, entre risas, caricias, y miradas de complicidad, pero finalmente el día tenía que llegar a su fin… aunque él muy contento se despidió de mí, cómo no, con un beso en la frente y un abrazo que parecía no tener fin. Esa noche tras volver a hablar, esta vez mediante las viejas costumbres, por primera vez soñé él, de una forma clara, ya que en otras ocasiones había aparecido en sueños, pero cómo algo sin definir… no sé tampoco cómo explicar. Poco me acuerdo de aquél sueño, lo que sí puedo recordar es que me costó mucho llegar a dormirme ya que estaba inmersa en mis pensamientos, recordando cada momento, cada gesto cada palabra, y sorprendida de sentirme de esa forma tan extraña al pensar que mañana le volvería a ver.

Por fin amaneció, y aunque me moría de ganas de volverle a ver, cómo de costumbre, algo tarde llegué. Le vi de pié, en el lugar acordado, como siempre con los cascos a los hombros y las manos en los bolsillos… esperando a que yo llegara para volver a unir mi mano a la suya e introducirla en su bolsillo para así guardarme del frío, que aunque era otro día esplendido, seguía pegando duro. No sé porque ese día él me gustó más, me estaba dando cuenta de que empezaba a sentir… algo más… las manos se entrelazaban de forma algo más intensa, los abrazos parecían ser algo distintos… las miradas más largas, y lo que es más… a penas me daba cuenta ni de dónde estaba, lo único que importaba es que con él me encontraba. Tras largos paseos llegamos junto a un lago, nos apoyamos en los muros que lo rodeaban y nos quedamos contemplando cómo la gente remaba en barca, ciertamente, esperando a qué algún poco precavido cayera al agua por confiado, aunque no llego a ocurrir mientras estuvimos allí… Una vez más nos quedamos mirándonos sin hablar, y cómo no, yo notaba la sangre a mis mejillas llegar… él me sonrió, yo devolví la sonrisa y me acerqué a él, esperando a que me estrechara entre sus brazos… y cómo no, así lo hizo… tampoco puedo explicar porqué, pero esa vez fue especial… tras este momento me volvió a besar en la mejilla suavemente, y yo como siempre correspondí, pero en esa ocasión las ganas de algo más se empezaron a notar… y así fue pasando el día, como el anterior pero incluso con más fugacidad, transcurrió como si de un soplo se tratase… llegó la tarde… y llegamos a un sitio para mi muy familiar, ya que suelo pasar por el con bastante periocidad. Aguardamos apoyados sobre una columna, el sobre ella, y yo apoyada en él… me abrazó de una forma que recordaba a la necesidad, y un beso más en la frente me dio, tras él, otro en la mejilla… y tras este último… por fin… otro en los labios… y yo no pude evitarlo, le devolví este último… sólo que esta vez más largo, más intenso… y porqué no decirlo, más apasionado. Seguimos hablando cómo si nada hubiera pasado, y así transcurrió aquella tarde, seguimos paseando, aunque yo más bien iba como flotando… y llego el momento… de nuevo la despedida, y con ella, el último beso del día, y cómo dice en su canción un maestro de la composición “besarte se me he hizo extraño, pero rápido me acostumbré, sólo quería estar contigo y de lo demás me olvidé”. Esa noche volvimos a adoptar las viejas costumbres de cada día, pero esta vez, acordamos hablar al día siguiente, era necesario e inevitable… Yo con los nervios a flor de piel y cómo la noche anterior sin dejar de pensar en todo lo ocurrido, y esta vez dando por hecho que mis sueños aquella noche seguro que iban a ser con él.

Un nuevo día llegó, y era increíble, ese día también fue esplendido… el sol brillaba con fuerza, aunque como los días anteriores, el frío era implacable, aunque para ser sincera, no pude evitar soltar una media sonrisa al salir al aire libre y notar como la ligera brisa me congelaba mis extremidades, ya que era una perfecta excusa para volver a estar cerca de él… Llegue bastante antes de la hora acordada la noche anterior, de los nervios no me dejaron dormir más, y las ganas de volver a estar con él pudieron con mi vergüenza por presentarme antes de lo previsto, pero al parecer él también estaba ya despierto así que sin demora alguna allí estaba, dónde siempre, esperándome. Sonriente me acogió en sus brazos, y sin mas dilación estrechó una de sus manos junto a la mía y la introdujo en su bolsillo (hacía frío jeje). Seguimos paseando por los sitios de siempre, cogidos de la mano y hablando de todo en general, y yo cómo no, en mi nube de felicidad. A lo largo de la mañana decidimos ir a dónde se hospedaba para que recogiera su tan famosa para mí, bufanda verde, y así resguardarse un poco más del frío. Allí fue dónde la inevitable conversación tuvo que llegar… ¿Qué hacer?, ¿Qué iba a pasar con nosotros?, la respuesta, por desgracia, era evidente… La distancia, cruel, e irremediable nos separaba… no podía ser… al menos de momento, y con las circunstancias así. Tras hablarlo nos quedamos en silencio, y una nueva sensación apareció… NECESIDAD, nos quedaba poco tiempo, había que aprovecharlo… no quería dejar escapar ni un solo segundo con él. quién sabe cuando nos volveríamos a ver, aunque estaba claro que así iba a ser, esa relación que teníamos hasta entonces, la íbamos a mantener, y habría más veces, eso me consolaba… y me dejé llevar por esa sensación, y él también, llego un beso, y otro, y otro, y otro más… caricias y mis caricias… siempre con suavidad y sin ir más allá de lo necesario… palabras cargadas de pena, emoción, alegría, y una vez más pena… No sé cuanto tiempo pasó, pero finalmente llegó la hora de volver a salir, pero antes, con suavidad, mi cabello peinó y acicaló, y como toque final, el gorro que siempre llevaba me colocó… Salimos y seguimos paseando, y yo con la ilusión y la felicidad por las nubes, y tonta de mí, feliz por llevar puesto el gorrito así. La tarde pasó, la noche llego, y con ella fui notando como él, y para qué negarlo yo también, me fui apagando en los primeros atisbos de un inevitable dolor… Aún así, aunque no hicimos más que pasear, fue de las noches más especiales de mi vida… y como no, la despedida una vez más llegó… y para alegría y alivio mío aún nos quedaba una mañana más. Aún así en el ultimo beso y el ultimo abrazo, la intensidad aumentó muchísimo, el tiempo y los momentos se nos escapaban de las manos… era irremediable… Esa noche al llegar a mi casa, me di cuanta de algo más… su aroma… estaba en mí… y me encantaba… lo adoraba… Con impaciencia esperé a su llamada, como acordamos no mucho antes atrás. La conversación de aquella noche fue distinta, empezamos a darnos cuenta de lo que estaba por llegar… y yo ni quería pensar en ello… me dolía saber lo que me esperaba… Finalmente, fui a dormir, aunque esta vez abrazada a una prenda que había llevado durante el día, impregnada de su olor, para así no sentir que no estaba con él, y como era de esperar, esa noche también soñé con él.

El último y temido día finalmente llegó, desperté y llena de alivió tras el sueño con él me di cuenta de que aun le volvería a ver. Rápida fui a su encuentro, esta vez directa a su habitación. Él ya estaba vestido, esperándome, nos tumbamos y nos quedamos simplemente mirándonos durante varios minutos, luego me acurruqué junto a él, y me estrechó entre sus brazos fuerte y desesperadamente… aunque hablábamos, la mayor parte del tiempo era silencio y miradas llenas de significado… tras un tiempo así, volví a caer en la tentación de sus labios… una y otra vez… en esos momentos sólo existía él… y el tiempo, él, y el tic tac del reloj, la señal de que los minutos y los segundos pasaban… él, y tic tac… y así hasta que ya no tuvimos mas remedio que levantarnos… una vez que salimos de allí fui notando como poco a poco se apagaba, notaba ese “no puede ser” en su mirada, como intentaba aparentar normalidad, pero lo callado y taciturno que estaba... la mirada triste, y muchas sonrisas a medias… tic-tac, tic-tac, tic-tac, el tiempo seguía pasando… el momento más temido llegó… Los dos una vez mas apoyados sobre una barandilla en aquella estación mirándonos a los ojos, e inevitablemente al reloj… contando mentalmente cuanto tiempo quedaba… 45 min, 40 min, 35 min, ¡MEDIA HORA!, la hora se acercaba… mas besos, más caricias, más abrazos, más palabras de ánimo hacia el otro, y el tic-tac, 20 min… decidió que ya era hora de ir embarcando a ese tren que le alejaría de mí… Tocaba el último beso… no… hubo otro más… y otro más… y otro más… este sí… el último… y el más profundo… me cogió de la mano y la deslizó, hasta que ya dejé de sentir su calor en mis dedos… y noté como los ojos se me iban llenando de lágrimas, pero aguanté, se lo prometí, le ví alejarse, y mirar hacía atrás una vez más, y al verme parada mirándole, a punto de levantar la mano para decirle adiós, y en seguida apartó la mirada bruscamente, ¿estaba llorando? creo que sí, o al menos apunto… en ese momento sentí cómo si algo iba mal… no podía asimilar todo… me faltaba algo… algo que necesitaba mucho, me faltaba… no podía ser que no le volviera a ver… notaba como mis labios aun estaban algo irritados, aun le podía oler… aun podía verme reflejada en sus vidriosos ojos de aquella mañana, no podía ser… no era posible… y como era de esperar… lloré… las lagrimas brotaban solas, no lo podía evitar… ¿cómo era posible sentirme así de vacía, así de sola, si tan solo hacia a penas 4 días que nunca le había visto? Aún no me lo explico… El caso es que durante ese día, aún continué en mi extraña nube, y esa noche tras volver a hablar aunque por poco tiempo, cómo no… soñé con que aún estaba con él… no podría explicar la sensación tan amarga que tuve al despertarme… esa sensación de volver a la realidad, de despertar de un sueño para vivir una pesadilla… aún seguía sin poder creerme que ese día no le fuera a volver a ver… y una vez más las lágrimas brotaron de mis ojos… Aquí finaliza el sueño… en el despertar.

Hoy ya no queda esperanza, hoy sigo echándote de menos, pero tu ya me tienes en el olvido… Creí que aunque tuviéramos que dejar de hablar tan a menudo, al menos nuestra anterior relación de amistad la mantendríamos, aquella en la que cada día nos contábamos con pelos y señales los detalles de cada día, creí que aunque tuviéramos que reprimirnos esa ilusión no se apagaría, y que algún día volveríamos a vernos… cuando pudiéramos… pero no ha sido así… Sé que no fue suficiente tiempo como para que llegarás a quererme y a conocerme, sé que quizás yo no valgo la pena tanto cómo para arriesgarte, que incluso es posible que sólo me vieras como una amiga especial más… pero aún así, creí que eso que construimos en un principio lo mantendrías conmigo… Pero así no ha sido… Sí, no te conozco, sí es verdad, hace poco que tratamos, sí es verdad, quedamos en que no íbamos a ir más allá de lo que la distancia nos dejaba… Pero yo no sabía que esto implicaba que te alejarás de mi así, yo no sabia que esto implicaba hacer como si no te hubiera conocido nunca, yo no sabía que esto implicara volvernos fríos y distantes… ¿sabes? Yo no puedo, no soy capaz de ser tan hipócrita conmigo misma… Por eso, lo mejor es intentar olvidarte, y dejarte en paz seguir tu vida… ya nunca más volveré a molestar… quizás algún día te arrepientas de no haber mantenido la relación que esperaba que mantuviéramos… conversaciones más allá de monosílabos… quizás sí, quizás no… pero es tu decisión, yo ya hice lo que mi ser resistió… Nunca te olvidaré, pero tendré que enterrarte en mi ayer.



Aunque digo yo... ¿y qué más da? Si sólo fue un sueño más...

sábado, 31 de enero de 2009

Lástima

¡Lástima! Eso es lo que siento… Tu locura se extiende más allá de lo que la provoca… El amor te ha vuelto loca, y no pones freno a tu falta de cordura… Ya casi creo que no es cuestión de psicología lo que a ti te pasa, sino de psiquiatría! Día a día buscas tu propia tortura, te haces daño y aun así cada día continuas con la misma rutina… Cada cual es libre de hacer consigo mismo lo que le plazca, hasta ahí puedo entenderlo, pero a ti no te basta con torturarte a ti misma, torturas además precisamente a quien amas…

Buscas indicios, alguna señal de que al que amas, la vida le va mal… De verdad crees que le amas? Porque si eso es amar, ¡Dios me libre de ese mal!

Definitivamente… ¡creo que estás mal! ¡Qué lástima me das!

jueves, 15 de enero de 2009

Te quiero

Hoy no me apetece escribir en verso... tan sólo quiero contar lo que siento. Me he dado cuenta de algo... Ya no puedo seguir adelante sin ti, poco a poco voy necesitandote un poco más, poco a poco te voy queriendo un poquito más, y me es imposible imaginar un día sin ti... Quizás ahora estes leyendo esto y creas que lo escribo por otra persona, pero te equivocas esto va por ti y sólo por ti... Por todo lo que estas haciendo por mi, por todas las cosas que estamos compartiendo, por todas las risas, las lagrimas, los sufrimientos, las alegrias... simplemente por tantos momentos que día a día se van haciendo más numerosos... Sinceramente creí que ya no iba a conocer a alguien más tan especial, sinceramente creí que esto no iba a ocurrir... Pero apareciste tú y aunque parezca que no todo cambió... Es increíble lo mucho que te estoy llegando a querer... Es increíble lo mucho que me duele verte sufrir... Es increíble lo unida que estoy a ti... Y es que, sabes qué? Ya no me imagino mi mundo sin ti... Y es que, sabes qué? Te quiero.

Gracias lynx... te estaré eternamente agradecida.


Cada día es una aventura desde que tú estas en mi vida.

[...]Reminds[...]

I can honestly say
You've been on my mind
Since I woke up today
I look at your photograph all the time
These memories come back to life
And I don't mind

I remember when we kissed
I still feel it on my lips
The time that you danced with me
With no music playing
I remember the simple things
I remember till I cry
But the one thing I wish I'd forget
The memory I wanna forget
Is goodbye

I woke up this morning
And played our song
And through my tears I sang along
I picked up the phone and then
Put it down
'Cause I know I'm wasting my time
And I don't mind

I remember when we kissed
I still feel it on my lips
The time that you danced with me
With no music playing
I remember the simple things
I remember till I cry
But the one thing I wish I'd forget
The memory I wanna forget

Suddenly my cell phone's blowing up
With your ringtone
I hesitate but answer it anyway
You sound so alone
And I'm surprised to hear you say

You remember when we kissed
You still feel it on your lips
The time that you danced with me
With no music playing
You remember the simple things
We talk till we cry
You said that your biggest regret
The one thing you wish I'd forget
Is saying goodbye